No se trata de hablarle a la casa, se trata de no pensar
La verdadera domótica útil no es tener que pedirle a un altavoz que encienda la luz cada vez que entras a una habitación. La domótica bien hecha es automatizar lo aburrido y lo cotidiano para que la casa trabaje para ti.
Hablamos de que las luces del pasillo se enciendan solas al 20% si te levantas de madrugada, que el termo eléctrico se apague cuando la luz es más cara, o que con un solo botón en la puerta de entrada se apaguen todas las luces y aparatos de la casa.