El problema casi siempre es el router de tu compañía
El router gratuito que te instala la operadora telefónica está pensado para ser lo más barato posible, no para darte la mejor cobertura. Tienen antenas internas muy débiles que sufren para atravesar un par de tabiques.
Además, los técnicos suelen instalarlo donde menos cable tienen que tirar: detrás de la televisión del salón, pegado al suelo o metido en un mueble, que es exactamente el peor sitio posible para repartir ondas WiFi de forma uniforme por tu hogar.